El uso de moscas para producir proteína alimentaria. La protagonista de este artículo es la mosca soldado negra. Probablemente no hayas oído hablar de ella, al tratarse de un descubrimiento relativamente reciente, pero descubrirás algunos detalles interesantes conforme leas estas líneas.
Este insecto es originario del continente americano, aunque hoy se ha aclimatado a todos los continentes. Las hembras depositan sus huevos en sustratos vegetales y en animales en descomposición. Las larvas se desarrollan consumiendo residuos vegetales o animales, lo que explica tanto su uso en bioconversión como su presencia habitual en el compost. Aunque es una especie exógena, la Unión Europea no la considera invasora: el adulto es completamente inofensivo para las personas y las larvas resultan útiles para la gestión y recuperación de residuos.
Las hembras pueden poner hasta 500 huevos de una vez. Las larvas, pese a medir 1 mm al eclosionar, alcanzan los 25 mm y un peso de 3 g. Se alimentan de una gran variedad de materia orgánica, con una dieta que se adapta con facilidad al entorno. Ya adulta, la mosca soldado negra vive entre 50 y 70 días, si dispone de recursos suficientes para sobrevivir.

Beneficios ambientales
Los beneficios de esta mosca son numerosos, pero los más importantes son los siguientes:
- Dado el gran tamaño de las larvas, otras especies de moscas no consiguen poner huevos en la misma materia orgánica, porque las larvas de mosca soldado negra la consumen antes.
- No resultan dañinas para las personas, ya que su aparato bucal esponjoso está muy reducido y solo pueden consumir líquidos o néctar de flores. No regurgitan el alimento, así que no propagan enfermedades como otras especies de moscas.
- Vuelan mucho menos que las moscas comunes. De adultas tienen menos energía, lo que las hace fáciles de capturar y reubicar. No muerden ni pican; su única defensa es esconderse.
- Tras empezar a usarse en agricultura y ganadería, los ensayos mostraron reducciones significativas de la bacteria E. coli en el estiércol.
- Reducen los factores contaminantes del estiércol en muy poco tiempo.
- Reducen de forma notable el volumen y el peso de los residuos orgánicos. La colonia de larvas fragmenta el alimento, lo remueve y genera calor, acelerando la evaporación del compost. Además, cantidades significativas de compost se convierten en dióxido de carbono respirado por las larvas y otros microorganismos. Las larvas de esta especie reducen el volumen del compost en torno a un 50%.
Uso en la alimentación humana
Y aquí llega la parte interesante: el uso de estas larvas en la alimentación humana.
Constituyen una fuente de proteína muy importante. No la crean ellas mismas, sino que la obtienen de los nutrientes que consumen. El contenido proteico de las larvas puede alcanzar el 40%, y además son ricas en calcio y otros nutrientes. Pueden emplearse para elaborar harina, lo que las hace ideales para quienes buscan proteína de fuentes más éticas que la agricultura convencional.
Los beneficios para las personas son:
- Están llenas de energía. Las larvas no hacen otra cosa que comer. Pueden ingerir hasta el doble de su peso para crecer lo más rápido posible. Al alcanzar la madurez pierden la capacidad de alimentarse, de modo que viven lo justo para reproducirse de nuevo.
- Son una fuente de alimento limpia y fácil de mantener. Eliminan todas las bacterias del alimento, e incluso sus desechos son sanitarios.
- Se reproducen muy rápido. Frente a cualquier animal doméstico, ponen hasta 500 huevos, aunque su ciclo de vida sea mucho más corto. La producción de nutrientes es muy superior.
- Son muy fáciles de recolectar incluso en casa; existen distintos dispositivos y granjas completas para criar esta especie.
- Resuelven el problema del desperdicio alimentario. Las larvas de mosca soldado negra pueden alimentarse con casi cualquier cosa, incluidos los restos de cereal de las cervecerías o los residuos de la producción de etanol.
Aunque se las trate como algo «asqueroso» y se les preste poca atención, ya se crían a gran escala tanto para alimentación animal como humana. También nosotros podemos criarlas con facilidad, lo que garantiza una fuente constante de alimento. Son limpias, ricas en proteína y están consideradas entre los mejores insectos para el consumo.